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Mimosa, la acacia sin espinas

Tras los fríos inviernos, uno de los primeros colores en poblar nuestros parques es el intenso amarillo de estas flores en forma de ramillete.

Mimosa, la acacia sin espinas

Tras los fríos inviernos, uno de los primeros colores en poblar nuestros parques es el intenso amarillo de estas flores en forma de ramillete. La mimosa es un árbol de la familia de las acacias, de hoja perenne y que puede llegar a superar los 30 metros de altura en su clima de origen, mientras que en nuestra zona no suele crecer más allá de los 12. Se trajo a Europa en el siglo XIX y desde entonces y debido principalmente a su resistencia al frío y su rápido crecimiento, se utiliza como árbol ornamental en jardines y parques por varios lugares de clima templado. Su nombre Acacia Dealbata significa punta/espina blanquecina, haciendo referencia a las variedades de esta familia que presentan espinas y a la coloración de su tronco.

Se considera el olor de la flor de la mimosa como una especie de milagro dentro de las flores arbóreas, reconfortante, dulce y con la capacidad de envolvernos en un abrazo protector. Su nombre común mimosa le va perfecto. Hay dos variedades principales, la Dealbata, procedente de Australia y Tasmania, y la Farnesiana, originaria de América. La primera suele crecer más y es la más común en Europa, utilizada como ya hemos dicho para usos ornamentales, su hermana Americana sin embargo es más pequeña y espinosa. Se dan desde Texas y California, hasta Perú y a día de hoy se cultiva en Argelia, Marruecos, Francia, Oriente Medio y la India.

En la historia reciente, su primera aparición dentro de un compendio botánico data de 1625. En el Exactissima descriptio rariorum quarundam plantarum, quae continentur Romae in Horto Farnesiano (Descripción exacta de las plantas del Jardín Farnesio de Roma) de Tobías Aldino. Nos tenemos que dirigir a la colina palatina de Roma, allí la familia Farnesio creó un jardín botánico privado, uno de los primeros de la historia. De alto renombre en los siglos XVIII y XIX, las mimosas aparecieron gracias a unos jesuitas que les regalaron semillas procedentes de Santo Domingo, años más tarde serían documentadas y dibujadas por Aldino.

Como el muérdago entre los druidas, la "rama de oro" en las tradiciones greco-latinas, el ramo o las palmas en el Cristianismo y el sauce en las iniciaciones taoístas, la mimosa, entre otras variedades de acacia es en la Masonería una planta sagrada que simboliza la resurrección y la inmortalidad. Su verdor inalterable y su dureza expresan la idea de la victoria ante la muerte, el renacimiento. Estos elementos simbólicos se integran en el rito de admisión como maestro dentro de la masonería. Dicho rito está basado en la leyenda que describe la muerte y resurrección del maestro Hiram, persona modélica dentro de la iniciación masónica. La leyenda cuenta que gracias a una rama de este árbol se podrá descubrir la tumba del maestro.

En nuestros días, en las regiones sur de Francia es donde más podemos encontrar el cultivo comercial de esta planta, ya para ser exportada o replantada en otras localizaciones, como para la extracción de su aceite esencial. Este aceite se utiliza en la preparación de perfumes y fragancias, de hecho es el aroma más utilizado de entre todas las flores arbóreas junto con el jazmín y el azahar. Muchas marcas de renombre dentro del mundo del perfume ha buscado dar un toque maternal y protector a sus fragancias añadiendo un poco de este aroma tan característico.

En Italia es el símbolo escogido para el Día de la Mujer y es la costumbre regalar un ramillete de esta flor. Por otro lado, las panaderías venden un dulce que comparte el nombre de la planta y porta un color parecido a la misma. Además de su aceite esencial y los usos de su madera, se pueden obtener de ella productos químicos, forraje, fibras, alimentos y se utiliza en bebidas e infusiones naturales. No obstante, la facilidad que tienen para colonizar otros ecosistemas, perjudicando a las especies autóctonas, han hecho que desde hace unos años esté prohibida su introducción en el medio natural por Real Decreto.

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